Claridad
Textos esenciales, pasos explícitos y prioridades claras: para saber de inmediato qué ocurre ahora y qué hace falta realmente.
Un método profesional se reconoce por la simplicidad: lo esencial permanece, lo demás es ruido. Aquí hay una línea clara — claridad, documentación y tiempos proporcionales — para reducir equívocos.
Textos esenciales, pasos explícitos y prioridades claras: para saber de inmediato qué ocurre ahora y qué hace falta realmente.
Enfoque equilibrado: escucha, respeto, neutralidad. Indicaciones ancladas en hechos y documentos, sin dramatismos.
Rastro limpio y verificable: se recopila y ordena lo relevante. Cuando corresponde, remisión a canales oficiales (ADR Europa).
Tono sobrio y orientado a la solución: lenguaje claro, tiempos definidos y canales dedicados para evitar equívocos.